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Industria

Ford frena el desarrollo de ADAS Nivel 3 y redefine su estrategia de conducción autónoma

Por el momento, el fabricante ofrece su sistema BlueCruise de Nivel 2 en varios de sus modelos.

Ford frena el desarrollo de ADAS Nivel 3 y redefine su estrategia de conducción autónoma

La industria automotriz continúa ajustando sus planes en torno a la conducción automatizada y una de las medidas más recientes refleja los desafíos que aún enfrenta esta tecnología. Ford decidió abandonar su programa de sistemas avanzados de asistencia al conductor (ADAS) de Nivel 3, argumentando ante el medio Reuters altos costos de desarrollo, desafíos tecnológicos y preocupaciones sobre el nivel de aceptación por parte de los consumidores.

Los sistemas ADAS se han convertido en un componente clave para los fabricantes de automóviles, no solo como una herramienta de seguridad y comodidad, sino también como fuente potencial de ingresos recurrentes. A través de modelos de suscripción, las marcas buscan monetizar funciones de software una vez que los vehículos ya están en circulación, una estrategia que cobra cada vez más relevancia en la transición hacia vehículos definidos por sotfware.

En la actualidad, Ford ofrece su sistema BlueCruise de Nivel 2 en varios de sus modelos. Este sistema permite la conducción con manos libres en determinadas condiciones, aunque exige que el conductor mantenga la vista en el camino en todo momento. Actualmente está disponible mediante un esquema de suscripción, con un costo aproximado de 50 dólares mensuales o una tarifa anual de 495 dólares, lo que ilustra cómo los fabricantes están explorando nuevas vías de monetización más allá de la venta inicial del vehículo.

Ford BlueCruise

La diferencia entre los sistemas de Nivel 2 y Nivel 3 es significativa. Mientras que el primero sigue requiriendo supervisión constante del conductor, el Nivel 3 permite que el vehículo asuma el control total en situaciones específicas, trasladando la responsabilidad de la conducción al sistema bajo ciertas condiciones; sin embargo, esta transición implica complejidades técnicas, legales y de seguridad que elevan considerablemente los costos de desarrollo y validación.

A pesar de estos obstáculos, la conducción asistida sigue siendo considerada como un paso intermedio clave hacia la autonomía total. Analistas del sector consideran que los vehículos completamente autónomos podrían abrir nuevos mercados de gran escala, especialmente en áreas como los servicios de transporte compartido y las flotas de movilidad, además de redefinir el uso del automóvil particular.

La decisión de Ford subraya una realidad cada vez más evidente en la industria: aunque la tecnología avanza con rapidez, la viabilidad comercial, la madurez del mercado y la confianza del consumidor siguen siendo factores determinantes. Por ahora, los sistemas de Nivel 2 continúan siendo el punto de equilibrio entre innovación, costo y aceptación, mientras los fabricantes evalúan cuidadosamente cuándo y cómo dar el siguiente paso hacia niveles más avanzados de automatización.

Ford BlueCruise

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