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Al volante del Mini Cooper SE, amor eléctrico

El vistoso cupé inglés ingresa de lleno a la electromovilidad con una propuesta totalmente urbana y divertida de manejar.

Al volante del Mini Cooper SE, amor eléctrico

La llegada de Mini Cooper SE 2022 marcó el inicio de una nueva etapa, no solo para la firma británica, sino para el segmento, pues anticipa a modelos del mismo corte; recordemos que la historia de Mini, en términos de electrificación, comenzó en 2008 con un prototipo denominado Mini E, que nunca se comercializó, pero sentó las bases en temas de desarrollo para lo que vendría después.

En 2017, llegaron los Cooper SE y Countryman híbridos enchufables. Así que en este primer acercamiento con el modelo 100% electrificado, pudimos comprobar que los resultados obtenidos en cuanto al nivel de equipamiento, acabados y desempeño, lo mantienen dentro de un pedestal muy atractivo para quienes gustan de la sofisticación en tiempos de electrificación.

Dicho en otras palabras, el Cooper SE llega para darle un toque “cool” al manejo sustentable, el cual, por temas de rendimiento y capacidades, presenta un claro enfoque citadino. Ahora, su llegada al país no es casual, considerando la muy buena dinámica que experimenta el segmento de híbridos y eléctricos. Veamos.

De acuerdo con cifras de la Asociación Nacional de Movilidad Sostenible (Andemos), en 2019 se matricularon 923 vehículos 100% eléctricos (BEV) nuevos en Colombia, en 2020 la cifra ascendió a 1.321 y en 2021 el total fue de 1.296 unidades.

El punto es que, al cierre de enero pasado, en Colombia se reportó que hay un total de 6.819 BEV y ello evidencia que, a pesar de las limitaciones propias, la transición hacia la electromovilidad en el país tiene una dinámica muy interesante y Mini quiere escalar del sexto puesto que ocupó en el consolidado de los fabricantes que más EV comercializaron el año pasado en el territorio nacional.

Mini Cooper SE 2022: características estéticas

Ahora sí entremos de lleno con el Cooper eléctrico. Este modelo sin emisiones es idéntico en dimensiones y diseño al Mini tres puertas convencional, salvo por ciertos detalles estéticos. En consecuencia, comparte sus mismas dimensiones (largo: 3.850 mm, ancho: 1.727 mm, alto: 1.432 mm y distancia entre ejes: 2.495 mm), la distancia de despeje con respecto al suelo (128 mm) y la capacidad del baúl, que va de 211 a 731 litros.

Las pocas diferencias estéticas con respecto a su hermano de combustión se reflejan en la parrilla, que es mucho más sellada y no ofrece entradas de aire hacia el motor, así como en los vistosos apliques en amarillo fluorescente (electric yellow), incluida una solitaria "S" que decora el frontal. Así como el resto de los nuevos modelos de la marca, el Cooper SE apropia faros Full LED (incluyendo luces antiniebla y DRL) que lucen más futuristas y se estilizaron las entradas de aire verticales insertas en los costados del parachoques.

Mención aparte merecen los rines de aleación ligera de 17", específicos para este modelo y que se designan como Electric Power Spoke; importante decir que este diseño se inspira en la particular forma de las tomas eléctricas que se usan en el Reino Unido. En este caso, se decoran a dos tonos: color grafito con un borde en el mismo amarillo que se usa en las carcasas de los espejos exteriores y que se convierte en el tono que simboliza la electrificación de la marca.

En la vista posterior se incluye el anagrama “E” en amarillo, que hace referencia a su naturaleza eléctrica, así como un nuevo diseño de faros con la tradicional bandera del Reino Unido (Union Jack) más acentuada y la “S” en electric yellow que acompaña al nombre Cooper. Faltaría decir que la carrocería se ofrece en tres tonos: White Silver, Midnight Black y Moonwalk Grey.

Mini Cooper SE 2022: habitáculo y equipamiento

En el habitáculo, las texturas, los materiales y la ubicación de componentes (como la unidad principal o la característica pantalla digital redonda) resultarán muy conocidos; para quienes no, la sensación será de novedad y de una agradable sencillez, característica de los vehículos eléctricos.

En todo caso, se puso atención en detalles clave para otorgarle el mayor “sabor” de lo que es el espíritu Mini, por ejemplo, en la forma y la ubicación que se les asignó a los botones en la zona central del tablero. Acierta la marca al incluir detalles que bien se los podrían hacer ahorrado o diseñarlos más asépticos, como la consola central, la palanca de cambios o el apoyabrazos.

Es precisamente esa atención al detalle la que se valora al abordar el Cooper SE, pues si bien hay empeño en conservar el legado de Mini, hay sutilezas que nos recuerdan estar a bordo del modelo eléctrico y que se expresan, nuevamente, en toques de amarillo eléctrico que aparecen en la base del timón, en los gráficos de la barra de cambios o en la palanquita que conecta el encendido.

Los asientos delanteros, con clara orientación deportiva, ofrecen ese nivel de acogida que tanto se alaba en la familia Cooper, incluida una extensión frontal para las piernas que favorece encontrar la posición de manejo ideal, que es clave para disfrutar el manejo de este modelo.

Dentro del equipamiento a bordo resaltamos la inclusión de recursos como el climatizador automático bizona, la protección acústica para peatones (que genera un sonido muy futurista), el área de cristal con protección solar y térmica, la luz ambiente y el techo de cristal panorámico, entre otros detalles, que puedes revisar cuando hicimos la nota de lanzamiento local de este modelo en octubre del año pasado.

Mini Cooper SE 2022: su entorno es la ciudad

La experiencia de manejo a bordo del Mini Cooper SE, por obvias razones, nos muestra el lado “silencioso” del cupé. La marcha es suave y cómoda, quizás no tan comunicativa como uno a combustión (aunque también habría que precisar que es menos intimidante), pues la dirección no es tan responsiva; en todo caso, transmite mucho de lo que sucede entre la suspensión y la vía.

El despeje al suelo resulta ideal para superar topes y baches urbanos; sin embargo, el propio peso de la batería puede jugarle en contra sobre todo cuando se abusa del freno en plena cúspide del tope de entrega de potencia. En todo caso, los 1.365 kilos de peso lo ubican en la categoría de los eléctricos “ligeros”, además se ve favorecido por una adecuada distribución de pesos (51% adelante y 49% atrás).

Un punto a favor del mayor peso que acumula la batería en forma de “T” del Cooper SE (que se instala en el piso y tiene una capacidad energética bruta de 32,6 kWh) es que ayuda a bajar el centro de gravedad y ello favorece acomodarlo mejor al tomar giros demandantes; bueno, si bien esto les parecerá menos divertido a como se hace en el Cooper convencional y le quita un poco el “feeling” de go-kart que tanto amamos quienes hemos conducido el cupé de Mini.

La entrega de potencia es inmediata mas no explosiva, para ello se tiene que hacer uso del modo de manejo Sport (tiene cuatro posibilidades: Green, Green +, MID y Sport). En cualquier caso, los 184 caballos de potencia y los 270 Nm de torque generados por el motor eléctrico resultan más que suficientes para que el Mini SE cubra las necesidades de transporte básicas, y con “básicas” nos referimos a que serán los entornos urbanos y relativamente cercanos, pues con una autonomía eléctrica (NEDC) de 200 kilómetros de autonomía (175 km se anuncian en la página de la marca), el Cooper SE es honesto en advertir que se debe planear muy bien la ruta cuando se requiera hacer un desplazamiento fuera de la ciudad.

En cualquier caso, los modos de manejo no solo son una referencia para optimizar la marcha en función del manejo, sino que, además, ayudan a extender el rango de alcance; por ejemplo, durante la prueba, mientras en MID y Sport nos reportaba una autonomía de 120 kilómetros, al pasarlo a Green, esta se ampliaba hasta los 126 km y en Green + el alcance era de 134 km.

Considerando que el rendimiento real de un auto eléctrico depende en gran medida de los hábitos o el tipo de manejo del usuario, los factores como temperatura ambiente, uso de accesorios (como el aire acondicionado, la navegación, etc.) y las circunstancias del tráfico pueden jugar un papel fundamental.

Al respecto, el Mini SE dispone de ayudas para contrarrestar dichas situaciones, una de ellas es la recarga de energía con el sistema de frenado, que cuenta con dos niveles configurables de recuperación, con sensación de conducción con un único pedal, algo que se ha vuelto casi norma en los eléctricos de mayor nivel. Como dato anecdótico, nuestro mejor intento de aceleración de 0 a 100 km/h lo logramos en 7,64 segundos, obviamente en el modo Sport.

Mini Cooper SE: conclusión

Durante los 115 kilómetros de recorrido urbano, el pequeño cupé eléctrico nos dejó claro que la ciudad es su hábitat ideal, entregando en promedio de 18,7 kWh/ 100 km, utilizando el modo Sport en la autopista y para las pruebas de velocidad, con una temperatura ambiente promedio de 17,5° C. No mostró fatiga ni pérdidas de potencia, culminando la prueba con 37% de carga en la batería, lo cual equivale, según la métrica del propio auto, a 186 kilómetros de autonomía.

Finalmente, la percepción general del Mini CooperSE 2022 es muy buena. No decepciona con respecto a lo que es la marca actualmente y no hay duda de que el linaje está ahí, apuntando a una nueva era que contempla un 100% de modelos Mini electrificados para 2030, lapso en el que esperemos que se haya multiplicado la creciente red de estaciones de recarga interurbanas en Colombia, con lo que podremos aprovechar mejor las bondades de este vistoso y adorable cupé eléctrico.

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