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Dodge Charger Super Bee: el nuevo muscle car de 600 caballos

El fabricante cree que es hora de mirar más allá de la electrificación y por eso actualiza un modelo emblemático.

Dodge Charger Super Bee: el nuevo muscle car de 600 caballos

En la época de los muscle cars, cuando Chrysler tenía un sinnúmero de compañías que compartían la misma plataforma y mecánica, emergió una rivalidad interna que impulsó a muchos deportivos. Entre ellos podemos hablar de los autos que compartían la plataforma B de la marca, como el Plymouth Belvedere y el Dodge Coronet, entre otros. 

El primer Super Bee (modelos de alto rendimiento diseñados para ofrecer altas prestaciones a un precio asequible) fue un Coronet de dos puertas, fabricado en 1968. Luego, el Charger, cuando se transformó en la versión cupé del Coronet, heredó, al menos por un año (1971) dicha versión. En todo caso, tuvieron que pasar varios años para volver a ver al Super Bee en un modelo de Dodge, especialmente el Charger, que posteriormente ofreció esta versión, al menos de manera limitada.

Con el nuevo Dodge Charger, por supuesto que no es la excepción: la abeja vuelve a picar ahora con 600 hp.

El Super Bee en la era Sixpack

Con motivo de las seis décadas del Charger, Dodge hizo una práctica habitual de las marcas norteamericanas con sus autos deportivos: hacer versiones especiales. Pero Dodge no se conformó solo con un par de abejas y líneas de colores. 

Así que tomaron el motor de seis cilindros en línea "Hurricane" del Charger en su versión High Output de tres litros con turbos gemelos y le metieron de todo: dos nuevos turbocompresores de 56 mm cortesía de Garrett con más de 30 psi de presión, lo que permite al motor entregar su torque un 11,8 % antes que el Charger Scat Pack. Además de sostener la potencia por más revoluciones, incrementa el flujo de aire en un 7,5 %.

Además, el sistema de refrigeración fue mejorado (se amplió en un 50 % su capacidad), al igual que la línea de escape, las entradas de aire (permiten un 30 % más de flujo) y otros. Incluso se usó aislante en ciertos tramos de la admisión para mantener el aire lo más fresco posible, para evitar que se caliente con el aire del vano motor. Hasta los semiejes se reforzaron en un 10 % para que aguanten la potencia extra. También se optimizó la refrigeración de componentes como frenos, transmisión automática de ocho velocidades y diferenciales.

Como no todo es mecánico actualmente, también hay ajustes electrónicos que permiten contar con un acelerador más sensible, un sistema de Launch Control más preciso y la garantía de que el auto puede repetir sostenidamente su desempeño.

¿El resultado? 600 hp y 720 Nm de torque. Hace el 0 a 100 km/h en 3,6 segundos, apenas más rápido que un Hellcat del 2015, pero también entrega 200 hp por litro de cilindrada, lo que lo hace el motor con mayor densidad de potencia de todos los que Dodge ha fabricado a la fecha en modelos de producción.

Para mantener toda esa potencia en el asfalto, Dodge además dotó al Super Bee con enormes frenos Brembo, llantas Goodyear Eagle F1 para rines de 20" y suspensión adaptativa con doble válvula, amortiguadores y barras estabilizadoras más rígidas, así como bujes de mayor capacidad.

Para entretenerse, este Charger Super Bee, que funciona con tracción AWD, puede operar únicamente con tracción traseraa con tan solo el toque de un botón. También hay un modo Drag y otro Track, según si se quiere ganar en los piques o en la pista. Otros recursos que se agradecen son el modo Torque Reserve (para aumentar la potencia en salida), el modo Race Prep (que ayuda a refrigerar el motor entre tanda y tanda de aceleración) y el conocido Line Lock, para "quemar llantas".

Lo último: el sistema Drive Experience Recorder (DxR) by Cosworth, permite grabar video y telemetría de los piques o las vueltas, datos que se pueden guardar en una USB o exportar a la app AliveDrive.

La imagen del Charger Super Bee destaca por sus mejoras aerodinámicas, el nuevo color Sucker Punch (amarillo verdoso casi flúor) que contrasta con gráficas negras (o viceversa), así como asientos deportivos y relojes con gráficas, todo con detalles en color amarillo y los nuevos logos Super Bee.

El fabricante aún no le pone precio al Super Bee, pero en Norteamérica costará algo más que el Charger Scat Pack y en unidades limitadas, tanto en versión de dos puertas como de cuatro.

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