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El nuevo Mercedes-AMG GT 4 puertas apuesta por un interior dominado por tres pantallas

El deportivo eléctrico tendrá además controles AMG Race Engineer y tecnología enfocada en el conductor.

El nuevo Mercedes-AMG GT 4 puertas apuesta por un interior dominado por tres pantallas

El Mercedes-AMG GT de cuatro puertas hará su esperado debut este año, por lo que, como es común en la mayoría de marcas, siempre hay tiempo para bocetos y adelantos digitales, como es el caso del interior de este furioso deportivo eléctrico de cuatro puertas.

La marca alemana no solo se concentró en el panel de instrumentos, sino también en otros aspectos exclusivos del modelo, que realzan sus características especiales. Sin embargo, los puristas de la marca pondrán el grito en el cielo cuando se encuentren con tanta pantalla encima.

Tablero dominado por pantallas

Protagonizando todo, encontramos tres pantallas: un panel de 10,2", una pantalla de 14" para el sistema MBUX orientada hacia el conductor y un tercer monitor de 14" para el copiloto. Estas presentan una muy alta resolución y una interfaz de operación rápida. Mercedes-Benz señala que todo el interior fue desarrollado por ingenieros de Affalterbach, es decir, directamente en AMG, buscando crear "la interacción más directa posible entre hombre y máquina".

Pero no todo está digitalizado. AMG dejó algunos controles físicos para funciones clave del desempeño. Estas son las únicas tres perillas que asoman del lado izquierdo de la consola central, parte del programa AMG Race Engineer, el que permite regular tres parámetros:

  • Response Control: ajusta la sensibilidad del pedal del acelerador
  • Agility Control: ajusta la respuesta del auto en base al eje vertical, es decir, cómo se comporta el auto al entrar a una curva
  • Traction Control: ajusta el TCS en nueve niveles

Estos diales no solo cuentan con soporte háptico, sino que también hacen eco del diseño tipo "turbina" de las salidas de aire laterales.

El volante AMG cuenta con una mezcla de comandos físicos y otros de soporte háptico, más dos botones de acceso fácil a los modos de manejo y la suspensión. Las levas al volante son metalizadas, mientras que la empuñadura combina microfibra con fibra de carbono.

Pero el resto de las operaciones vitales del auto serán operadas desde la pantalla principal, como la climatización, la navegación o el audio. Al menos no escondieron el ajuste de las luces o los espejos en algún menú.

También hay espacio para la comodidad

Porque Mercedes-Benz no quiere olvidarse de que este auto será conducido en la calle, también incorporó dos portavasos, dos bandejas para carga inalámbrica y un compartimiento portaobjetos bajo el apoyabrazos. Estos vienen iluminados y detallados con materiales metalizados.

Una cosa es sentarse en un asiento cómodo y mullido, pero otra cosa es vivir la velocidad de manera cómoda. Eso significa que si el asiento no soporta bien al conductor en curvas, esa suavidad no se va a traducir en comodidad, sino en inseguridad y en una postura irregular. Así que las sillas AMG Performance, que además son personalizables, se encargarán de que el conductor no se mueva un solo milímetro mientras conduce.

Los asientos traseros también son acolchados y se pueden pedir en configuración para dos o tres ocupantes.

A la velocidad de la luz

Otro elemento singular en este auto es el tratamiento que se le da a los efectos luminosos. Por ejemplo, el techo panorámico es electrocromático (Sky Control) y además cuenta con segmentos iluminados que proyectan el logo de AMG. El cristal cuenta con tratamiento UV y una película que evita el calor. En todo caso, también se podrá pedir un techo fijo de fibra de carbono, que además es más liviano.

El festival de luces sigue en las puertas y en la consola principal, reflejándose en las piezas satinadas y haciendo de contraste con los materiales de primera selección o los parlantes del sistema de audio Burmester.

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