Por estos días ciertas regiones de China, como Shenyang, han enfrentado fuertes tormentas que han afectado muchas vías y representan un riesgo incluso para conductores experimentados. El hecho que presentamos es un buen ejemplo de que siempre se debe manejar con cuidado cuando una calle está parcialmente inundada, ya que hay muchas cosas que pueden estar ocultas bajo el agua. Esta recomendación es válida para todo tipo de vehículos, pues incluso un SUV con su mayor despeje al piso puede verse comprometido.
Al parecer eso fue lo que le ocurrió al dueño de este BYD Tang, que fue grabado arrastrando el motor eléctrico posterior de su vehículo, sostenido únicamente por el cable naranja de alto voltaje. Al tratarse de un modelo con tracción integral (AWD), el motor delantero puede seguir impulsando el auto, pero no deja de ser una circunstancia extraordinaria. Incluso, algunos internautas bromearon al indicar que "así es como nacen los motores eléctricos" de BYD.

Por supuesto, para muchos se trata de un nuevo golpe a la industria china que lleva años demostrando a Occidente que sus estándares de calidad y fiabilidad han mejorado. Para ser sinceros, lo han logrado enormemente y una eventualidad como esta, que se viralizó en las redes sociales, no debería poner en tela de juicio la calidad de los productos del fabricante chino, que obviamente tiene su propia versión de los hechos.
De acuerdo con los especialistas de BYD que analizaron el caso y luego presentaron su informe a diferentes medios locales, la única forma que esto pudiera haber sucedido es que el conductor haya golpeado severamente la parte inferior del auto. Según la marca, el vehículo debió impactar de tal manera o a tal velocidad, y en algún punto específico, lo que rompió el subchasis que sustenta el motor y los puntos de anclaje. La marca se comprometió a ponerse en contacto con el dueño de la unidad para realizar los análisis correspondientes.

Vista transparente del BYD Tang con tren motriz DM-P, en este caso con sistema AWD y tren motriz híbrido enchufable, aunque también hay versiones eléctricas.
Más allá de lo aparatoso del incidente, resulta llamativo que el auto no tuviera ningún problema en seguir funcionando, lo que también se puede ver desde una perspectiva técnica, para evidenciar la resistencia y confiabilidad del vehículo.
En cualquier caso, la situación no deja de ser peligrosa. Así que la recomendación es manejar siempre atento, a velocidades prudentes y no confiar ciegamente en la tecnología de los vehículos. Independientemente de que se tenga tracción integral, baterías IP68 (resistentes al agua y al polvo) o un auto personalizado para el off-road más extremo, nunca se debe exceder las capacidades del vehículo ni la pericia del conductor, para evitar, como en este caso, terminar con menos piezas.