Astara continúa ampliando su presencia en Latinoamérica con el inicio de operaciones en Panamá, donde asumirá la representación oficial de Volvo Cars. La llegada al mercado panameño marca el ingreso de la compañía a Centroamérica y refuerza una alianza estratégica con la firma sueca, una relación que ya ha dado resultados en otros mercados de la región, como Colombia.
La operación forma parte del plan de expansión regional de Astara, que busca consolidar nuevas oportunidades de crecimiento mediante un modelo de distribución basado en tecnología, análisis de datos y una amplia experiencia en la gestión de marcas automotrices.
La empresa, con más de 45 años de trayectoria en el sector automotor, espera impulsar el desarrollo de Volvo en Panamá con un enfoque orientado a la eficiencia operativa y a mejorar la experiencia del cliente.
“Confiamos en que nuestro modelo centrado en el cliente y nuestro enfoque basado en eficiencia, datos y tecnología propia, potenciarán la marca Volvo en Panamá, creando una base sólida para el crecimiento a largo plazo”, señala Ignacio Enciso, CEO de Astara.
Por su parte, Tarcísio Triviño de Oliveira, director general de Volvo Car Latin America Importers, señaló que la meta en Panamá es alcanzar una participación de mercado del 15 % y liderar el segmento de vehículos eléctricos de lujo, con la idea de apoyar el proceso de electrificación de ese país.
La apuesta de Astara llega en un momento favorable para el mercado panameño, donde los SUV concentran cerca del 90 % de las ventas dentro del segmento premium. Este comportamiento coincide con la estrategia global de Volvo, cuyo portafolio se ha renovado con una amplia oferta de modelos híbridos enchufables y completamente eléctricos, entre los que se destacan el renovado XC90, el nuevo EX90, el XC60 y el EX30, modelo concebido como la puerta de entrada a la electrificación de la marca.