Test drive

BMW i3 S, prueba de manejo a un eléctrico premium

Eficiencia, comodidad, agilidad y énfasis ecológico son algunos de los adjetivos que describen a este modelo, cada vez más autónomo, con ventas que superan las 600 unidades en todo país.

BMW i3 S, prueba de manejo a un eléctrico premium

Un vehículo totalmente diferente, no solo por su aspecto, sino por ser un eléctrico que cuenta con suficiente autonomía para desplazamientos que ronden los 300 km, sin temor a quedarse sin carga, son algunas de las cualidades que llaman la atención del BMW i3.

La versión S que probamos en esta ocasión, nos permitió recorrer 165 km, consumiendo la  mitad de la carga de su batería y la posibilidad de recorrer 212 km adicionales, con lo cual la autonomía se acerca a los 400 km, una gran capacidad de recorrido para el uso diario, si se tiene en cuenta que un taxista recorre 250 km diarios en una jornada de trabajo en la ciudad e Bogotá.

Este auto es impulsado por un motor eléctrico que genera 135 KW (equivalentes a 184 HP) y un torque máximo de 270 Nm que le permiten alcanzar una velocidad máxima de 80 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 6,9 segundos.

En seis años que lleva en el mercado colombiano, desde que fue presentado en el Salón del Automóvil del 2014, ha ido evolucionando tanto en capacidad de batería como en desempeño, logrando un buen nivel de ventas cada año. A la fecha, hay 600 unidades de BMW i3 rodando por las carreteras colombianas.

Un carro fuera de lo común

A primera vista, se puede decir que es una mezcla entre un SUV y un city car, con detalles llamativos y una atractiva mezcla bicolor, donde las riñoneras, las luces led de los faros principales y de las exploradoras y el bómper delantero, transmiten una imagen robusta, pero singular.

En los laterales sobresalen los rines bitono de 20 pulgadas, con llantas de perfil bajo, que soportan una carrocería con ventanas y puertas que tienen una simetría fuera de lo común. Las puertas de acceso a la fila trasera se abren en sentido contrario al tradicional (puertas suicidas) lo cual tiene una razón muy acertada de diseño, ya que al no tener pilar central entre las puertas, facilita el ingreso a los ocupantes de la segunda fila.

La parte trasera del BMW i3s es bastante llamativa por su color negro brillante y por la incorporación de los stops en la compuerta, los cuales parecen estar fundidos en una sola pieza. También se destaca el bómper, que parece tener incrustada una pieza del color de la carrocería, donde se ubica el porta placa y un par de luces auxiliares.

Combinación de materiales

La carrocería de este modelo está elaborada en fibra de carbono, como la de los deportivos de alta gama, para hacerlo 50 % más liviano que un auto ensamblado con acero convencional y 30 % más ligero que un auto con carrocería de aluminio. El objetivo de trabajar en un auto con bajo peso, es incrementar la autonomía, que es directamente proporcional a este factor.

Al ser un auto con espíritu ecológico, su fabricante no solo se preocupa por la eficiencia del mismo, sino que prioriza el impacto ambiental desde su proceso de elaboración en una planta alimentada por energía generada a partir de fuentes renovables, donde cada proceso se planifica para generar el mínimo de gases efecto invernadero.

BMW ha logrado dejar en cero el impacto de la huella de carbono que se genera para la producción elementos cómo la carrocería, los cueros y maderas utilizadas en el interior, entre otros elementos. Pero sin duda, donde se percibe de mayor forma el sentido amigable con el planeta, es al observar que gran parte de las piezas a la vista de la parte frontal de la cabina, están elaboradas con plástico reciclado, lo cual se detecta por las fibras características de este tipo de material.

Interior sorprendente

Al ingresar a la cabina se percibe un ambiente de amplitud, gracias a la gran iluminación que permiten los vidrios de gran tamaño y el techo con dos ventanas individuales para piloto y copiloto. Pero sin duda, al abrir las puertas de par en par y observar desde afuera, el interior se ve muy espacioso, moderno y funcional.

En el tablero se encuentran dos pantallas, una detrás del timón, donde se ve información de funcionamiento del auto, como velocidad, cantidad de carga, gráficos de regeneración de electricidad, alertas y testigos en general. La segunda pantalla, es una flotante de 10,25 pulgadas, ubicada en la parte central, donde se visualizan diversas funciones del auto como navegador, modos de manejo, estado de la batería y el sistema de audio harman/Kardon.

En toda la cabina encontramos materiales poco convencionales, entre los que se encuentra la fibra de carbono, que se puede ver en el tablero, puertas y consola central, donde se ubica la perilla de control del sistema iDrive que permite manipular muchas de las funciones del auto de forma fácil y segura durante la conducción.

La fila trasera permite que dos adultos viajen cómodamente, pero estos no podrán bajar los vidrios, sin embargo contarán con una buena visual, gracias al gran tamaño de las ventanas.

Tras el volante

La sensación de manejo de este modelo es muy diferente a la que se percibe en los autos con motores de combustión, ya que al accionar el botón de encendido, no se percibe nada, solo las luces y señales del tablero indican que el carro está listo para arrancar, solo basta accionar una especie de perilla ubicada tras el timón para poner la marcha requerida.

Sin embargo, al ubicar el indicador en drive, aún continúa sin suceder nada, es necesario oprimir el acelerador para poner en movimiento el i3s. Lo primero que llama la atención, es que al quitar la presión del pedal, el auto empieza a frenar, no como sucede en uno convencional, donde al desacelerar el carro sigue con el impulso que trae.

Al cabo de unos minutos, nos acostumbramos a esta acción y terminamos acelerando y frenando al accionar un solo pedal, obviamente si se requiere parar intempestivamente o de forma más contundente, es necesario accionar el pedal del freno, es importante tener en cuenta que el auto regenera energía durante las frenadas y a al perder impulso, lo cual incrementa la autonomía.

La aceleración es sorprendente en este tipo de autos, ya que entregan todo su torque al instante y esto se nota en las pendientes o al iniciar la marcha luego de un cambio de semáforo. Cualquier auto convencional podría quedarse muy atrás, al carecer de la misma fuerza instantánea que le transmite de inmediato un eléctrico a sus ruedas.

Luego de quedar descrestados con la potencia y de dominar la dosificación del acelerador, es bastante agradable el manejo de este modelo ya que es muy fácil de maniobrar entre el tráfico y sigue sorprendiendo por otra de sus cualidades, la gran estabilidad que permite tomar curvas sin ningún inconveniente y con gran precisión gracias al óptimo centro de gravedad logrado por la ubicación de las baterías en la parte central de la carrocería y al trabajo conjunto de un eficiente sistema de control que proporciona más tracción y estabilidad al acelerar y desacelerar; que se combina con el control dinámico de tracción en curvas, hasta velocidades de más de 100 km/h.

Al accionar los diferentes modelos de manejo del i3s el comportamiento del auto cambia según la prioridad del conductor que debe tener en cuenta las características de cada opción:

Confort, entrega equilibrada de potencia y regeneración.

Eco y Eco+ se enfocan en la regeneración óptima de energía durante el frenado y la desaceleración.

Sport entrega una potencia más contundente, dando menor relevancia a la regeneración energética.

Con este modelo se comprueba que los eléctricos siguen evolucionando y la autonomía es cada vez mejor, permitiendo una conducción ecológica, eficiente y más divertida.

¿Te animas a tener un auto 100% eléctrico? Cuéntanos en los comentarios

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