Test drive

JAC SEI4 2020, probamos esta SUV en China

Con motor 1.5 litros turbo y elementos de equipamiento como el clúster digital, pondrá a temblara sus competidores

JAC SEI4 2020, probamos esta SUV en China

La SEI4 es fabricada en China y ensamblada en México, en la planta que tiene la firma en Ciudad Sahagún, en el estado de Hidalgo. 

Este modelo mide 4.41 metros, 1.8 metros de ancho, 1.66 metros de alto y tiene una distancia entre ejes de 2.62 metros, con lo cual es ligeramente más grande que una Honda HR-V e incluso una SEAT Ateca, lo que significa que en términos de dimensiones se posiciona contra exponentes como la KIA Sportage que mide 4.48 metros.

Bajo el capó se encuentra un nuevo motor de 1.5 litros turbo que entrega 148 hp y 155 lb-pie de torque, mismo que envía la potencia al tren delantero vía una transmisión CVT.

Atractivo diseño

A nivel visual, hay que reconocer que la SEI4 luce sofisticada y atractiva, está mejor lograda a nivel de diseño que sus hermanas menores, la parrilla es más pequeña y con elementos cromados que le dan un aspecto tridimensional, mientras que las superficies plásticas en arcos de rueda, faldones y parte inferior de fascias le da ese aspecto rudo que tanto gusta a los compradores de este segmento.

En el costado la línea de cintura ascendente es muy marcada, mientras que la de hombro es horizontal, lo que se traduce en una superficie acristalada bastante grande tanto en plazas delanteras como traseras. Destaca por supuesto el toldo en negro con barras en metálico brillante, que en opinión de algunos le da un aire a Nissan Kicks o SEAT Arona.

Sin embargo, la parte trasera es la más distintiva, gracias al perfil muy marcado que va por encima de las luces traseras y pareciera nacer en la ya mencionada línea de cintura. Adicionalmente, el marco cromado en la parte inferior de la fascia de alguna forma y aunque en primera instancia parezca demasiado, funciona bien.

Puertas adentro, la cosa se pone todavía mejor; la calidad de materiales y ensamble, es de muy buen nivel, superficies suaves al tacto, insertos en negro piano y detalles en color aluminio mate dominan la cabina, eso si, los plásticos de parte baja de: tablero, consola central y puertas son duros, pero están bien terminados y dependiendo de la versión hay asientos y volante forrados en cuero con pespuntes en color contrastante.

Muy equipada

La gran protagonista es la pantalla táctil tipo tablet de 10” con extraordinaria resolución, ubicada en la parte superior central del tablero, la interfaz es de grandes cajas y de alguna manera recuerda a la más reciente de BMW, aunque literal todo estaba en chino y no pude interactuar mucho con el sistema, puedo decir que la información se despliega de una manera ordenada y fácil de encontrar.

Pero la pantalla es solo uno de muchos elementos de equipamiento interesantes que incorpora la SEI4, y es que la estrategia de JAC a partir de ahora (bueno a partir de la llegada del SEI7), se basará en ofrecer muchísimo equipamiento de seguridad y de conveniencia. En ese sentido, una de las características que más me llamaron la atención es el clúster de instrumentos, que al menos en la versión tope de gama es completamente digital, con la posibilidad de elegir entre diferentes maneras de presentar la información.

Adicionalmente, cuenta con volante multifunción, acceso y arranque mediante llave inteligente, portón trasero con apertura mediante gesto del pie, sunroof, etc.

Ahora bien, en cuanto a seguridad, cuenta con ABS, ESP, seis airbags, cámara de 360° cuya resolución, si que hay que decir, es bastante baja, sensor de punto ciego, entre otros.

¿Cómo se maneja?

El contacto fue muy breve, y dentro de una de las pistas de pruebas que tiene JAC dentro de sus instalaciones, sobra decir que el concreto era perfecto, entonces todavía falta manejarla más tiempo y en condiciones menos ideales.

En un primer acercamiento me sorprendió lo bien aislada e insonorizada que es la JAC SEI4, mientras que el motor, entrega la potencia de manera progresiva, es notable también lo bien resuelto que está el tema del turbolag y aunque la respuesta es adecuada, tampoco podría calificar a la nueva camioneta de la firma china como un dechado de poder.

El funcionamiento de la CVT es bueno, esto se debe a que la curva de par es más amplia gracias a la sobrealimentación. Por su parte, la dirección se siente sobreasistida y si podría retroalimentar mejor sobre lo que sucede con las ruedas frontales.

Por último, la frenada también me dejó muy buen sabor de boca, el pedal es firme, sin llegar a ser duro y transmite mucha confianza.

 

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