Automotores Toyota Colombia (ATC) realizó tres jornadas de restauración ecológica en la reserva El Encenillo, en Cundinamarca, como parte de su programa Bosque Toyota 2026. La iniciativa, desarrollada los días 8, 15 y 16 de octubre en alianza con la Fundación Natura, permitió sembrar 1.600 árboles nativos y reforzar las acciones de conservación de la biodiversidad.
Durante las actividades, los colaboradores de la compañía participaron en recorridos de reconocimiento y labores de restauración ecológica. Cada participante sembró, en promedio, cuatro árboles, en una experiencia que buscó acercar al equipo al trabajo de recuperación de los ecosistemas y fortalecer la conciencia ambiental.
El programa también contempla la protección de las zonas intervenidas a largo plazo. Para ello, las áreas restauradas se donan a la Fundación Natura, que asume su conservación a largo plazo. Con este enfoque, Toyota Colombia busca avanzar hacia un modelo de gestión ambiental que, además de la siembra de árboles, contribuya a preservar la biodiversidad local.
“Los resultados que hoy consolidamos en este 2026 con Bosque Toyota no representan una meta cumplida, sino un paso más en nuestro compromiso de mejora continua o Kaizen”, afirma Hiroshi Yonenaga, presidente de Automotores Toyota Colombia. El directivo también destaca la importancia de proteger el entorno natural como parte de la misión de la empresa de “producir felicidad para todos”.

La iniciativa se integra a la estrategia ambiental de la compañía, que reconoce que la mayor parte de su huella de carbono está asociada con el uso de sus vehículos. Según los análisis citados por ATC, el 99,92 % de esas emisiones se genera durante la vida útil de los vehículos, principalmente en su uso y conducción.
Por esta razón, Bosque Toyota complementa la estrategia de motorización Multi-Pathway, con la que la marca busca ofrecer distintas alternativas tecnológicas adaptadas a las condiciones geográficas y las necesidades de movilidad de Colombia. La compañía plantea así un enfoque que combina la restauración de ecosistemas con el desarrollo de soluciones orientadas a reducir las emisiones de CO₂.
Estas acciones hacen parte del Desafío Ambiental 2050 de Toyota, una hoja de ruta con la que la compañía busca reducir el impacto de sus operaciones y productos, al tiempo que promueve beneficios ambientales y sociales para las comunidades.