Vende tu carro
Industria

Vehículos eléctricos e híbridos en Colombia: cómo la electrificación transforma los materiales

La electrificación de los vehículos impulsa nuevos materiales para reducir peso, gestionar el calor y controlar el ruido y las vibraciones.

Vehículos eléctricos e híbridos en Colombia: cómo la electrificación transforma los materiales

La electrificación del mercado automotor colombiano marcó un punto de inflexión. En septiembre, por primera vez en los registros recientes, los vehículos híbridos y eléctricos superaron el 50 % de participación mensual, con 17.156 unidades matriculadas, equivalentes al 50,7 % del total nacional. En lo corrido de 2026, ambas tecnologías acumulan 114.255 unidades y representan cerca del 46,2 % de las matrículas del país.

Este crecimiento no solo está cambiando la forma en que se mueven los colombianos. También está transformando la ingeniería de los vehículos y planteando nuevos desafíos para los materiales que se utilizan en ellos. La gestión térmica de las baterías, el aislamiento de los sistemas electrónicos, la reducción de peso y el control de las vibraciones y el ruido son algunos de los aspectos en los que la ciencia de los materiales adquiere un papel cada vez más relevante.

En un vehículo electrificado es fundamental mantener la temperatura de las baterías y los sistemas electrónicos dentro de rangos adecuados. A esto se suman factores como la humedad y las vibraciones, que obligan a recurrir a materiales capaces de transferir y disipar el calor, además de proteger y aislar diferentes componentes.

“La transición hacia un vehículo eléctrico significa mucho más que reemplazar el motor de combustión por una batería. Cada cambio en la forma de impulsar el vehículo genera nuevas exigencias sobre los materiales que lo componen. Mucha de esa innovación probablemente nunca será visible para el conductor, pero está presente en su experiencia cada vez que se sube al vehículo”, señala Andrés Posada, director de mercadeo de Dow Consumer Solutions para Latinoamérica.

Otro cambio en los modelos electrificados tiene que ver con el nivel de ruido en la cabina. Al desaparecer el sonido característico de un motor de combustión, otros ruidos adquieren mayor protagonismo, entre ellos los producidos por el contacto de las llantas con el asfalto, el viento y determinadas vibraciones.

 

Jaguar I‑TYPE 7 de Jaguar TCS Racing

En este escenario, materiales como las espumas de poliuretano y los elastómeros pueden contribuir a absorber el sonido y reducir las vibraciones, con el objetivo de mejorar la comodidad acústica de los ocupantes.

El peso también es un factor determinante. Las baterías representan una masa adicional para el vehículo, por lo que reducir el peso de otros componentes puede ayudar a mejorar el aprovechamiento de la energía disponible. Para ello, la industria explora soluciones que incluyen plásticos, materiales compuestos y espumas de poliuretano, adaptadas a las necesidades de cada aplicación.

El desarrollo de estos materiales también encuentra espacios de prueba en condiciones particularmente exigentes. Dow, por ejemplo, trabaja junto con Jaguar TCS Racing en la Fórmula E para estudiar el comportamiento de materiales y sistemas sometidos a altas demandas.

Así, la evolución de los vehículos electrificados no se limita a incorporar baterías de mayor capacidad o nuevos sistemas de propulsión. También implica revisar numerosos elementos que permanecen fuera de la vista del conductor, pero que inciden en aspectos como la eficiencia, la durabilidad, la comodidad y el desempeño del vehículo.

Elkin Chávez recomienda