La tensión laboral vuelve a crecer en Corea del Sur. El sindicato de Hyundai Motor aprobó una posible huelga después de que las negociaciones salariales con la compañía entraran en punto muerto, lo que abre la puerta a interrupciones en laproducción del mayor fabricante de automóviles del país.
La votación se produjo tras semanas de conversaciones sin avances significativos entre la dirección de Hyundai y los representantes de los trabajadores. Desde mayo, ambas partes han sostenido más de una decena de reuniones, pero las diferencias sobre salarios, bonos y condiciones laborales relacionadas con la inteligencia artificial y la automatización continúan siendo profundas.
El principal reclamo del sindicato es un aumento de 149.600 wones mensuales al salario base (aproximadamente 335.000 pesos colombianos), además de un bono equivalente al 30 % de las ganancias netas obtenidas por Hyundai durante el año pasado. También exige incrementar otros incentivos, ampliar la edad de retiro hasta los 65 años, contratar más personal y establecer garantías laborales ante la introducción de tecnologías basadas en inteligencia artificial y robots en las plantas de producción.
Precisamente, la automatización se ha convertido en uno de los temas más sensibles de la negociación. Los trabajadores temen que la creciente apuesta de Hyundai por la robótica y la llamada Physical AI (IA aplicada a robots y sistemas físicos) termine reduciendo puestos de trabajo en sus fábricas. El sindicato busca participar activamente en las decisiones relacionadas con la implementación de estas tecnologías y obtener compromisos formales que protejan el empleo.

Las exigencias económicas también se han visto reforzadas por un precedente reciente dentro de la industria tecnológica surcoreana, que sucedió recientemente en Samsung Electronics. Tras una compleja negociación, la empresa tecnológica acordó distribuir una parte significativa de sus beneficios operativos entre los empleados, un precedente que ha elevado las expectativas de otros sindicatos industriales surcoreanos.
El conflicto en Hyundai refleja un fenómeno más amplio dentro de la industria manufacturera surcoreana. Los sindicatos del sector metalúrgico, que representan a cerca de 180.000 trabajadores en ramas como automoción, acero y construcción naval, han advertido sobre movilizaciones para exigir mejores salarios y protección laboral frente al avance de la automatización.
Por ahora, el fabricante automotor mantiene abiertas las conversaciones y confía en alcanzar un acuerdo que evite una huelga. Sin embargo, la distancia entre ambas partes sigue siendo considerable. Si el conflicto escala, podría afectar la producción de una compañía clave para la economía surcoreana y convertirse en una referencia para futuras negociaciones laborales en una industria que enfrenta simultáneamente la transición hacia los vehículos eléctricos, la inteligencia artificial y la automatización avanzada.