Bajo el lema “Partnering Human Progress”, Hyundai presenta su nueva estrategia centrada en lo que denomina “IA física”, un concepto que busca integrar la inteligencia artificial (IA) en máquinas capaces de operar directamente en el mundo real, desde fábricas hasta entornos industriales complejos.
La marca surcoreana aprovechó el CES 2026 para presentar a Atlas, el más reciente robot humanoide desarrollado por Boston Dynamics, empresa que forma parte del ecosistema de Hyundai Motor Group.

Dado que Atlas está diseñado específicamente para tareas industriales, cuenta con proporciones similares a las humanas, además de manos con sensibilidad táctil y hasta 56° de libertad, lo que le permite moverse, manipular objetos y trabajar en espacios pensados originalmente para personas. Gracias a sus características se planea utilizarlo en la planta Metaplant America, ubicada en Savannah, Georgia, a partir de 2028.
Inicialmente, el robot se encargará de secuencias de instalación de componentes para después asumir funciones más complejas dentro de las líneas de ensamble y otras tareas repetitivas o físicamente demandantes.

La marca planea aplicar su experiencia en manufactura de vehículos para entrenar, validar y producir robots a gran escala, con el objetivo de alcanzar una producción anual de 30.000 robots para 2028.
Con esta estrategia, Hyundai busca fomentar la colaboración entre humanos y robots, integrar plenamente a Boston Dynamics dentro de su ecosistema industrial y trabajar de la mano con los líderes mundiales en inteligencia artificial.

Recordemos que parte fundamental de este plan es articular instalaciones donde el big data juega un papel central, como el nuevo Robot Metaplant Application Center, donde los robots se entrenan utilizando datos reales de procesos productivos. A esto hay que agregar la colaboración con Nvidia para infraestructura y simulación de IA, mientras que Boston Dynamics trabaja en paralelo con Google DeepMind para acelerar el desarrollo de la inteligencia humanoide.
Atlas, el robot humanoide con el que Hyundai quiere transformar sus plantas