Si pensabas que una consola, una pantalla y un volante eran suficientes para recrear la experiencia de conducción virtual, el Dynisma DMG-S lleva ese concepto a un nivel completamente distinto, ya que emplea tecnologías de las que se usan en la Fórmula 1.
Este sofisticado simulador se concibió para utilizarse en espacios reducidos, gracias a que mide 2,5 x 2,5 metros y todos los componentes de movimiento están convenientemente acomodados en la base, lo que hace que sea muy fácil de instalar y utilizar en lugares como un cuarto o un estudio.
“DMG-S aplica la misma filosofía de ingeniería en un formato más compacto. Los pilotos pueden experimentar diferentes modelos de vehículos, circuitos y condiciones en una única plataforma, lo que proporciona a equipos, academias y pilotos una respuesta de alta precisión y una retroalimentación de nivel profesional, gracias a una tecnología de confianza utilizada en los niveles más altos del automovilismo”, explica Ash Warne, fundador y CTO de Dynisma, la empresa inglesa que desarrolla e integra el sistema, especializada en simuladores de alta fidelidad utilizados por fabricantes y equipos de competición de primer nivel.

El mecanismo de movimiento se fabrica con diferentes materiales, resistentes y con bajo peso, mientras que la cabina es de fibra de carbono. Está disponible en dos configuraciones de asiento, uno simulando lo que el piloto encontraría en un auto de GT o Turismo y la otra con una posición inspirada en los monoplazas de competencia.
Este simulador se puede pedir con una pantalla de alta resolución de 77 pulgadas o bien, con un visor de realidad virtual y audífonos. En ambos casos, la latencia del movimiento tiene un desfase máximo de cinco milésimas de segundo, lo que hace que sea prácticamente imperceptible.
El software y las interfaces son las mismas que se emplean en simuladores Dynisma más grandes, mientras que el programa central se basa en el videojuego de simulación de carreras Assetto Corsa, aunque se pueden emplear otros softwares de simulación, como F1, iRacing y Le Mans Ultimate, pero, en caso de ser empleado para un fin más profesional, también soporta otros softwares.

Para tener una idea del realismo y el desempeño del DMG-S basta con decir que este dispositivo fue desarrollado en colaboración con Darryl Scriven, director de diseño de D5, quien antes fue jefe de diseño en McLaren Automotive.
El precio del DMG-S no aparece en el catálogo digital, lo que permite anticipar que se trata de un producto de muy alto costo.
Con tecnología derivada de los simuladores utilizados en el automovilismo profesional, el DMG-S busca acercar una experiencia de nivel Fórmula 1 a usuarios particulares y pilotos de categorías de formación.