Parece increíble, pero ya pasaron 20 años desde que Pixar estrenó Cars (exactamente el 9 de junio de 2006), una película que marcó a toda una generación. Si bien para muchos solo era una producción infantil más, como sucede con todas las películas de Pixar, estaba muy lejos de serlo. Además, era el primer referente animado relacionado con autos en mucho tiempo.
Una de las grandes fortalezas de las historias del Rayo McQueen y sus amigos es que volvieron a entusiasmar a los más pequeños con el mundo de los autos y, no solo por las tramas heroicas del personaje central, sino porque también permiten aprender implícitamente importantes valores y enseñanzas, así como hitos culturales.

El villano, el popular novato y la leyenda.
Estamos seguros de que muchos niños comenzaron a valorar la experiencia de los "más viejos" cuando el Hudson Hornet le enseñaba a derrapar a McQueen en un óvalo de tierra. O cómo Mate lucia con orgullo su óxido y le daba una esperanza a todos los niños que se sentían raros por su personalidad bondadosa pero chispeante. Sally Carrera le enseñaba a las niñas a empoderarse y que, aunque fuera un Porsche, podía emprender donde quisiera, siendo fiscal y propositiva.
La primera película de la saga está llena de importantes momentos, como cuando el Rayo McQueen tiene que reasfaltar la calle principal de Radiador Springs y es castigado por hacerlo mal. O cuando decide salvar al "Rey" Strip Weathers en lugar de ganarle a Chick Hicks la Copa Pistón, logrando el respeto de todos. Lo más importante del relato es cómo un pueblo quedó en el olvido por el avance de la infraestructura vial, una situación que han vivido muchas poblaciones en todo el mundo, debido al avance de autopistas interregionales.
Detrás de todo esto también hay una lectura importante, que tiene que ver con el valor del pasado. De cómo la velocidad que imprime cada generación al ritmo del mundo impide que se pueda digerir el presente y se pierda el respeto por las generaciones anteriores. En las siguientes historias de Cars se habla de la ambición en la carrera por los discursos ecológicos y también sobre lo que sucede cuando algunos, que se creían dueños del mundo, comienzan a adaptarse a una nueva generación y les toca decidir qué rol jugar.

La relevancia de Cars motivó a que importantes leyendas del automovilismo fueron representados en las películas. En Cars 2, Jeff Gordon (como Jeff Gorvette) y Lewis Hamilton (como un McLaren) hicieron sus cameos.
Quizás eso es lo que hace universal a Cars, que logra hablarle a todos por igual sobre los desafíos de la sociedad moderna, pero en diferentes niveles, a distintas generaciones y todo hermosamente ilustrado con autos, siendo una de las industrias globales que mejor refleja los cambios de la sociedad. En tiempos de inteligencia artificial y redes sociales, Cars recuerda la importancia de disfrutar el camino y valorar las experiencias, más allá de alcanzar la meta.
Esta saga de Pixar logró otro hito: volver a poner de moda el mundo automotor, incluso entre quienes dicen que no gustan de los autos: memes, disfraces, peluches, videojuegos, legos, réplicas en exhibiciones y tantas cosas más, han hecho de Cars, una de las franquicias más rentables para Disney. Sin duda, aparte de un esperado reestreno en cines, veremos mucho más del Rayo McQueen en este aniversario.
Cars 20th Anniversary