La siguiente información proviene de Reuters, que reporta que Volkswagen ya recibió ofertas preliminares para su negocio de motores diésel Everllence, valoradas en alrededor de 8.000 millones de euros, incluyendo la deuda. La cifra equivale a unos 9.400 millones de dólares y supera algunas previsiones iniciales del mercado.
De acuerdo con fuentes cercanas al proceso citadas por la agencia de noticias, el monto esperado se sitúa por encima de lo que habían anticipado analistas como Deutsche Bank, que en diciembre estimaban una valoración de entre 5.000 y 7.000 millones de euros, usando múltiplos promedio del sector de bienes de capital. Este diferencial refleja el atractivo de Everllence como activo industrial estable, con operaciones enfocadas en motores para la industria marítima y soluciones térmicas, como bombas de calor.

Entre los interesados figuran grandes firmas de capital privado como Brookfield, CVC y Blackstone, que buscan negocios industriales menos expuestos a disrupciones asociadas a la inteligencia artificial. Volkswagen solicitó las ofertas a mediados de febrero y ya notificó a algunos participantes que avanzaron a una segunda ronda del proceso.
La posible desinversión se perfila como uno de los mayores carve-outs (operaciones corporativas en las que una empresa matriz separa una división, filial o línea de negocio específica para convertirla en una entidad independiente) en Europa este año, en un contexto donde los grandes grupos aceleran la optimización de portafolios. Para los fondos de inversión, este movimiento abre una ventana a activos no estratégicos, pero de alta calidad, justo cuando el mercado de fusiones y adquisiciones muestra señales de reactivación.

Everllence es el nuevo nombre de la compañía anteriormente conocida como MAN Energy Solutions. Además de los fondos, el fabricante japonés Yanmar también habría presentado una oferta, mientras que Porsche SE, principal accionista de Volkswagen, analiza una posible inversión, según reportes previos.
Como parte de la estrategia, Volkswagen planea conservar entre 30% y 40% de participación en Everllence, con el objetivo de asociarse con un socio que impulse su crecimiento. La operación permitiría al grupo alemán concentrarse en su negocio automotor central, en un entorno marcado por aranceles elevados, la presión competitiva de fabricantes chinos y el alto costo de la transición hacia la movilidad eléctrica.