En Australia, país donde son muy populares las camionetas utilitarias con platón, Chery presentó la KP31, propuesta conceptual de una pick-up híbrida enchufable basada en un motor turbodiésel y que apunta al segmento todoterreno/recreacional. Los rivales a los que apunta incluyen la Ford Ranger, la GWM Poer y la BYD Shark; es decir, que su desempeño y capacidad serán mucho más altas que las de la Chery Himla, que ya se comercializa en algunos países de la región.
Si bien el fabricante no ha dado más detalles de la KP31 y de su tren motriz, se sabe que un motor eléctrico compartirá labores de propulsión con un bloque 2,5 turbodiésel, con modos de manejo, bajo, tres bloqueos de diferencial y cerca de 170 kilómetros de autonomía en modo eléctrico.

La marca tampoco lo menciona, pero no sería extraño que esta KP31 comparta cierta genética con productos de Jetour, considerando que se parece en varios aspectos a la T1, incluyendo detalles como los guardabarros o su imagen "retrofuturista", entre otros.
Sin embargo, más allá de estas características, llama poderosamente la atención la transparencia demostrada por Peter Markin, ingeniero jefe de Chery para proyectos internacionales, quien en declaraciones al medio Car Expert, compartió varias de las modificaciones y puntos clave que tuvieron en cuenta para que esta pick-up tenga una penetración exitosa en distintos mercados.

Por ejemplo, comparó el uso que le dan la mayoría de los chinos a sus productos, versus el que se le da en otros mercados; ello sirve para contrastar el desarrollo que pone cada marca en sus modelos. Los fabricantes chinos ahora prestan mayor atención a los accesorios más usados, como el tipo de rin y de llanta, hasta las velocidades y caminos que frecuentan. Eso significa que la KP31 podría ser más estable, más maniobrable, tener mejor insonorización y ser más segura. Como ejemplo, citaron una prueba de remolque realizada en el paso Grossglockner en Austria, un exigente puerto de montaña, con un tráiler de 1.500 kilos, que terminó sobrecalentando y dañando las pastillas de los frenos de disco, los cuales provenían de un modelo para el mercado chino y no eran aptos para un modelo de especificación internacional, que suelen recibir una conducción mucho más demandante.
Todos estos cambios y mejoras están siendo considerados por Chery, lo que evidencia que los fabricantes chinos prestan cada vez más atención a los gustos y exigencias de los mercados internacionales, en aspectos como temperatura, topografía, calidad de vías y uso que le darán sus clientes.