Hubo una época en la que los autos de lujo eran verdaderas creaciones de arte, propuestas que estaban al nivel de cualquier apartamento de lujo en Londres, Nueva York o París, no solo en diseño, sino también en materiales y acabados. Aznom Automotive, firma italiana de diseño, quiere devolver ese glamur al mundo del motor, y para ello creó L'Epoque.
En 7,92 metros de largo, se presenta un auto con un exterior muy limpio y atractivo, inspirado en los yates y las lanchas de lujo; sin embargo, el interior es un espectáculo Art Deco, tanto en diseño, como en colores y acabados, lo que da como resultado un vehículo único.

Todo este aire retro se acompaña con tecnología moderna, pues el tren motriz es eléctrico de rango extendido, en el que interactúan cuatro motores a baterías (uno para cada rueda) con un propulsor V6. Si bien no hay una cifra publicada de la autonomía total del vehículo, se estima que debería rondar, al menos, los 800 kilómetros, con una batería de 100 kWh de capacidad.
Lo que sí sabemos es que en total sus motores eléctricos generan 988 caballos y que cuenta con un avanzado sistema de suspensión independiente, que lo mantiene en balance todo el tiempo, pues nadie, con un auto de este estilo, quiere sacudirse por culpa de los baches o que se derrame su copa de champán.
Otro de los elementos modernos que vemos en este modelo es la inclusión de una enorme pantalla multimedia para la segunda fila, que nos recuerda de inmediato a la del BMW Serie 7, pero esta no es plegable. Desde ahí, los pasajeros pueden controlar todo en el auto (porque está pensado para que lo maneje un chofer), como el aire acondicionado, la iluminación y hasta las fragancias del ambiente.

L'Epoque también montará rines de 30 pulgadas, los más grandes hasta el momento en un vehículo de calle, mientras que toda la iluminación es full LED.
Dejando de lado las dudas sobre la rigidez del auto, considerando la enorme distancia entre ejes, esta limusina es una muestra más de la maestría del diseño italiano para crear autos bellos, armónicos y llenos de glamur, aunque sean sueños tan lejanos como este.