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Porsche Mission S: el superdeportivo que estará por encima del 911

No se trata de una edición limitada, porque este prototipo anticipa a un nuevo modelo de motor central con diseño e interior puristas.

Porsche Mission S: el superdeportivo que estará por encima del 911

Porsche presentó el Mission S, un prototipo que anticipa una nueva familia de superdeportivos con motor central y posicionamiento por encima del 911. Más que una edición limitada, este modelo representa una apuesta por ampliar la oferta de la marca con un deportivo de producción permanente, diseño inspirado en su legado y un habitáculo centrado en la experiencia de conducción.

El prototipo también refleja la estrategia de Porsche hacia 2035, plasmada en una estrategia de trabajo con un nombre difícil de pronunciar en español: "Sportwagenschmiede '35". Se busca reforzar la exclusividad de la marca y desarrollar modelos con una identidad más definida. Aunque todavía faltan detalles técnicos por confirmar, el Mission S ofrece un primer vistazo a la evolución del diseño de sus futuros deportivos.

El Porsche 911 ha sido durante décadas uno de los grandes referentes deportivos de la marca, salvo algún que otro exclusivo modelo de edición limitada, como lo fue el Carrera GT o el 918 Spyder. Pero ahora, Porsche quiere tener de manera permanente un nuevo modelo superdeportivo que se convierta en el nuevo referente de su clase.

El Porsche Mission S se presentó mundialmente en un escenario de gran importancia histórica para la compañía: el muelle de Queens (Nueva York), con vistas al skyline de Manhattan. Las primeras imágenes del Porsche 550 Spyder con motor central, tomadas en dicho lugar, dieron la vuelta al mundo en 1953.

Como primer superdeportivo de la marca, el 550 Spyder sigue considerándose en la actualidad el modelo que definió la identidad de la empresa. Asimismo, sentó una base importante para la popularidad y el éxito de Porsche en Estados Unidos. Al elegir este lugar, Porsche subraya la importancia de su historia para el futuro del diseño y de la marca, una aspiración que también se refleja en el Mission S.

Porsche Mission S: diseño

El Mission S muestra un diseño de líneas depuradas. Esto se percibe en sus paneles suavizados, las líneas de corte prácticamente rectas y en componentes mucho más detallados, como si cada parte del auto hubiese sido fabricada de una sola pieza modelada. Además, hay coherencia en el conjunto, lo que le da mayor unidad.

La línea envolvente que recorre el auto nace de las luces frontales de circulación diurna y se transforma en la línea que marca el pliegue de los guardabarros frontales, luego se convierte en la línea de corte de la parte posterior y se desvanece en los faros traseros. Lo mismo se puede decir de las cortinillas de aire frontales, alineadas con los difusores situados detrás las ruedas delanteras.

Por supuesto, todo lo que hace que un Porsche luzca como tal está presente: las aletas tipo torpedo, las luces delanteras redondas, la línea del techo y sus proporciones.

También hay guiños retro: el frontal plano o el tratamiento de la zaga con el concepto car-in-car, inspirado en el 911 GT1, o la línea del techo que cae bajo el alerón, como en el 959. Además tiene un ventilador que se aprecia desde arriba, como en el Porsche 917, y los rines de estilo dial que emulan los del 928.

Porsche Mission S: interior

Porsche vuelve a sus orígenes minimalistas, con una consola en la que no se aprecian a simple vista ni siquiera las salidas de aire. Solo están los cinco relojes tradicionales, que mezclan funcionamiento analógico con pantallas digitales discretas: no hay tabletas o monitores grandes. Además, las pantallas pueden estar más juntas o separadas, según el modo de conducción seleccionado y la información que se quiera consultar.

Solo falta el conductor, sentado al fondo del auto, en una butaca con arnés de cinco puntos, una palanca de cambios y un volante delgado con levas y perillas multifunción, que sirven como acceso directo para el sistema multimedia, que se vale del teléfono montado en un soporte MagSafe y una aplicación específica.

La idea es que el conductor se sienta a bordo de un 550 Spyder o un 356: que cuente solo con lo justo y necesario, aunque todo de gran calidad, incluyendo la llave de encendido a la izquierda. Los más detallistas agradecerán que el tradicional Sport Chrono también se mantiene.

Muchos detalles por conocer

Todavía quedan muchos detalles oficiales por conocer del nuevo deportivo de la marca alemana; sin embargo, la motorización sigue siendo una incógnita y ha dado lugar a diversas especulaciones. Es un hecho la arquitectura de motor central, pero muchos creen la posibilidad de que incorpore un sistema híbrido enchufable en lugar de uno 100% eléctrico y otros puristas están convencidos de que podría tener un nuevo motor bóxer de ocho cilindros. Por ahora, habrá que esperar a que Porsche revele más detalles técnicos.

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