Ante la emergencia provocada por el sismo registrado en Colombia el 10 de agosto, General Motors puso en marcha diferentes acciones de apoyo para acompañar a las comunidades afectadas y contribuir a las labores que adelanta la Cruz Roja Colombiana en las zonas impactadas.
Una de las principales iniciativas fue el apoyo para movilizar una flota de vehículos de la Cruz Roja a Bogotá, Pereira, Armenia, Manizales y Cali.
Los vehículos destinados a Pereira, Armenia, Manizales y Cali estarán orientados a respaldar directamente las actividades de la Cruz Roja en esas regiones. En el caso de Bogotá, las unidades permitirán reforzar la capacidad de desplazamiento desde la capital hacia los territorios que requieren atención.
Con esta iniciativa, General Motors busca facilitar el trabajo de los equipos que permanecen en las zonas afectadas, especialmente en un escenario donde la disponibilidad de transporte y el acceso a las zonas afectadas son fundamentales para atender a las comunidades.
OnStar reforzó la conectividad durante la emergencia

La compañía también utilizó las capacidades de OnStar para ofrecer herramientas de comunicación y asistencia a sus usuarios durante los días posteriores al sismo.
Entre el 13 y el 18 de agosto, el servicio gestionó 860 casos en 31 departamentos o regiones y 183 ciudades del país. Según General Motors, el 100 % de estas solicitudes recibió una solución directa.
Como parte de esta respuesta se activaron 460 paquetes de WiFi y 428 paquetes de OnStar Protect, con el objetivo de facilitar la conectividad y el acceso a servicios de asistencia en las zonas afectadas.
Concesionarios Chevrolet recibieron donaciones

La red de concesionarios Chevrolet también se sumó a las labores de apoyo y funcionó como punto de acopio para recibir donaciones de clientes, colaboradores y ciudadanos.
En estos espacios se recolectaron kits Hábitat, elementos de primeros auxilios, alimentos no perecederos y artículos de higiene personal, que posteriormente fueron entregados a la Cruz Roja Colombiana para apoyar a las familias damnificadas.
Frente a este panorama, los concesionarios no solo cumplieron su función habitual como puntos de atención, sino que se convirtieron temporalmente en lugares de encuentro para canalizar la solidaridad de diferentes sectores hacia las comunidades afectadas.
General Motors señaló que sus acciones no se limitarán a la atención inmediata de la emergencia. La compañía trabaja en una nueva alianza enfocada en los procesos de reconstrucción de las comunidades que resultaron más afectadas.