El Bugatti W16 Mistral "Le Retour du Jeune Prince" (que en español quiere decir El regreso del joven príncipe) es una creación única: un roadster resultado de la historia del cliente y de la poética interpretación del equipo de diseño de la firma de autos de alto rendimiento.
Bugatti W16 Mistral con inspiración literaria
Este hiperauto fue encargado por el empresario argentino Alejandro G. Roemmers, de quien se cree que también es propietario de un Bugatti Centodieci y que encargó este original W16 Mistral inspirado en la imperecedera novela El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry. Para ello, se eligió una carrocería en tonalidad cobriza con detalles en bronce, pero que, según el ángulo del observador y la intensidad de la luz, puede mostrar diversos tonos de marrón o de naranja.
El contorno del emblema Bugatti (Macaron) en la parrilla, con acabado dorado, aporta un toque refinado al frontal del vehículo, que complementa el color de su carrocería. Las mordazas de freno tienen tono cobrizo y los emblemas del fabricante a juego en el centro de cada rueda añaden continuidad, reflejando la luz con un brillo sutil.
En los flancos traseros y la superficie superior del alerón posterior, la inspiración lunar se hace evidente: una constelación de estrellas plateadas, cuidadosamente integradas en la pintura mediante un intrincado proceso de capas y acabados.
Interior con detalles estelares
Más allá de su exterior evocador, el interior continúa con esta narrativa estética.
El habitáculo está acabado en dos tonos de cuero: Terre d'Or, claro y luminoso; y Driftwood, más oscuro y sobrio. En los paneles de las puertas de cuero Terre d'Or, incrustaciones de cuero bordado recrean la luna. Sobre ella y a su alrededor se aprecian motivos estelares cosidos en cuero. Este lenguaje continúa en los apoyacabezas cosidos a mano y en la consola central, donde detalles inspirados en las estrellas se incrustan en un tejido color carbono marrón.
Por último, una particularidad de este ejemplar es la presencia de una intrincada rosa de plata en el interior de la palanca de cambios, detalle que es una verdadera obra de arte y que requirió el escaneo 3D de una flor real, esculpida posteriormente en una exquisita miniatura.

