La inteligencia artificial (IA) ha ganado relevancia a un ritmo muy acelerado en las operaciones de diversos fabricantes de autos. BMW no es ajena a esa realidad y por ello se asoció con la empresa francesa Mistral AI, especialista en ofrecer modelos de lenguaje de alto rendimiento, similares a ChatGPT, pero que en este caso se orientan a mejorar las simulaciones de choques.
Todas las semanas, la empresa alemana realiza miles de simulaciones de colisión virtuales, generando enormes cantidades de datos de ingeniería. Con el tiempo, esto ha dado como resultado un conjunto de datos históricos de más de un petabyte (equivalente a 1.000 terabytes) de información sobre simulaciones de colisión.
Este conjunto proporciona información muy detallada sobre las estructuras de los vehículos y el comportamiento de materiales, constituyendo una base única para el entrenamiento de un modelo de IA industrial.

A partir de tales bases, Mistral AI puede generar modelos para BMW, mediante sistemas de IA entrenados con datos de ingeniería y simulaciones, que se recopilan en las pruebas de seguridad y desarrollo de los distintos modelos del constructor germano. La clave está en que esos modelos "aprenden" de los propios procesos del fabricante automotor, en vez de tener que recurrir a datos en internet.
Junto con el apoyo que brindan las simulaciones de choques, la IA también está ayudando al constructor a hacer más rápidos los procesos de desarrollo de los nuevos modelos, puesto que labores que antes tardaban todo un día, ahora se realizan en cuestión de minutos, lo que supone una reducción en la mano de obra física.