Durante más de un siglo, la multinacional Shell ha formado parte de los desplazamientos de las personas que diariamente visitan sus estaciones de servicio para tanquear combustible. Ahora, ante la evolución de las necesidades de movilidad y con el objetivo de ayudar a sus clientes en su transición a los vehículos eléctricos (EV), la compañía busca ofrecerles soluciones de carga innovadoras que satisfagan sus necesidades en cualquier lugar: en la calle o en los parqueaderos. No es la primera vez que Shell se acerca al mundo electrificado, pues desde hace más de cuatro años entró al negocio de los centros de recarga para los EV en Europa.
Ahora, la firma británica, con origen en los Países Bajos, se alista para presentar en junio de 2026, su primer prototipo de auto eléctrico, a partir del Desafío Triple 10, iniciativa que tiene como objetivo hacer que los autos eléctricos sean aún más eficientes y fáciles de usar en la vida diaria.
Desafío Triple 10 de Shell
La firma petrolera pretende establecer un nuevo referente para autos eléctricos de nueva generación. La propuesta se basa en tres objetivos:
1.-. Carga rápida: busca que la carga de las baterías del 10 al 80 % de su capacidad se logre realizar en menos de 10 minutos
2.- Eficiencia: el objetivo es superar la marca de los 10 kWh
3.- Sostenibilidad: lograr una huella de carbono inferior a 10 toneladas.

Según una nota de AutoExpress, Shell compartió un boceto que parece visualizar un SUV compacto del segmento B, que tendría un peso en vacío en torno a una tonelada. Además de contar con una batería pequeña, en la propuesta juega un papel clave el hecho de tener un sistema de refrigeración eficiente, en el que las celdas se sumergen en un fluido no conductor. Lo anterior supone una mejor gestión del calor al momento de cargarla y mientras el auto se desplaza. De igual forma, la carrocería emplearía materiales livianos, incluyendo fibra de carbono, para ayudar a bajar el peso.
La idea es presentar el prototipo como un auto totalmente funcional y apto para circular, con la idea de que sirva de prueba para ver hasta dónde puede evolucionar con las tecnologías actuales.
