Para millones de conductores, el automóvil dejó de ser un simple medio de transporte para convertirse en una extensión del espacio personal. En ciudades con altos niveles de congestión, como Bogotá —clasificada entre las más afectadas a nivel global—, el tiempo perdido en el tráfico redefine la forma en que se vive el interior del vehículo.
Bajo esa premisa, LG Electronics presentó en el CES 2026 una propuesta de movilidad que pone el foco en la experiencia humana. La compañía surcoreana plantea integrar inteligencia artificial capaz de interpretar emociones, monitoreo biométrico y nuevas superficies digitales, con el objetivo de que el vehículo se adapte activamente a quienes viajan en él.
Según la marca, el bienestar a bordo se vuelve tan relevante como la ingeniería o la seguridad estructural. La idea es que el automóvil pueda reconocer señales físicas y emocionales de sus ocupantes, a la vez que ajusta distintos parámetros para mejorar la comodidad durante trayectos largos o situaciones de tráfico intenso.
Uno de los desarrollos más llamativos es la evolución del parabrisas como interfaz. Mediante tecnología OLED transparente, LG propone superponer información y contenidos de realidad aumentada sin interferir con la visibilidad. En determinados escenarios, como trancones prolongados o modos de conducción autónoma, el entorno visual puede transformarse de forma contextual, recreando paisajes o escenas inmersivas orientadas a reducir el estrés y hacer más llevadero el recorrido.
Esta experiencia se complementa con un tablero de diseño anamórfico —que utiliza deformaciones o distorsiones de la imagen—, capaz de cambiar físicamente su forma para mostrar controles o datos solo cuando son necesarios.

El resultado es un habitáculo más limpio y menos invasivo, que prioriza la atención del conductor. Todo el sistema se apoya en una solución de visión automotriz con inteligencia artificial, diseñada para detectar fatiga, niveles de tensión y ayudar a mantener el foco de la mirada, habilitando respuestas preventivas enfocadas en la seguridad y la comodidad.
Con esta visión, LG se alinea con la tendencia global de los vehículos definidos por software, pero lleva la propuesta un paso más allá de la conectividad y el entretenimiento. La propuesta apunta a consolidar al automóvil como un espacio inteligente y empático, pensado no solo para movilizarse, sino para cuidar a quienes pasan cada vez más tiempo en la cabina.