Desde Detroit llega una creación, producto —¿del ingenio?— de un hombre llamado Zach Sutton, quien decidió unir el frente de dos minivanes Chrysler de principios de los años noventa para darle vida a un vehículo único, que resulta desconcertante.
La base del proyecto combina dos modelos casi idénticos, pero distintos en origen. Una mitad pertenece a una Dodge Caravan 1993 ensamblada en Estados Unidos, mientras que la otra proviene de una Plymouth Voyager 1991 fabricada en Canadá. Básicamente, se trataba del mismo modelo, solo que se diferencian por cambios sutiles y menores, por lo que el experimento fue completamente viable.

El proceso de construcción fue tan radical como rápido. En un taller de la localidad, Sutton cortó ambos vehículos exactamente por la mitad y soldó los dos frentes en una sola estructura, tarea que completó en apenas tres días. El resultado es un vehículo simétrico en su parte frontal, pero completamente ilógico al mirarlo con detenimiento.
En el apartado mecánico, la Voyager fue despojada de todos sus componentes, por lo que la responsabilidad de mover esta doble minivan recae únicamente en el conjunto original de la Caravan. Se mantuvo el motor V6 de 3,3 litros, acoplado a una transmisión automática, encargado de impulsar todo el conjunto sin modificaciones mayores en el tren motriz.

Desde el punto de vista funcional, el vehículo presenta soluciones tan curiosas como complejas. Cuenta con dos volantes y ambos ejes pueden girar, aunque únicamente en reversa y en sentidos opuestos. Al avanzar, el eje trasero permanece bloqueado, lo que convierte cada maniobra en un ejercicio más cercano a la ingeniería experimental que a la conducción cotidiana.
La gran incógnita es si esta minivan puede circular legalmente. Sutton considera que sí, ya que la mitad que conserva el motor, la transmisión, el registro y el seguro corresponde a la Caravan original. Desde su perspectiva, el proyecto no es más que una modificación extrema de la parte trasera de un vehículo que ya cumplía con las normas, aunque su aspecto diga todo lo contrario.