Fue en septiembre de 1935 cuando se presentó el SS Jaguar 100, considerado el primer auto de esta histórica firma británica. Desde entonces han pasado 90 años y para celebrar esta importante efeméride, se realizó un encuentro muy especial.
El legendario SS Jaguar 100 y el más reciente modelo conceptual Type 00 compartieron protagonismo frente a The Chancery Rosewood, un espacio donde el diseño modernista de mediados del siglo XX convive con una estética británica contemporánea.
Ambos modelos representan momentos clave para la compañía. El SS Jaguar, con su estilo elegante y deportivo, consolidó el nacimiento de la marca, mientras que el Type 00 propone un nuevo camino, marcado por la electrificación y el replanteamiento total de su filosofía.

El SS Jaguar fue el primer modelo en portar el nombre que daría identidad a la firma. Fiel a la filosofía de su fundador, Sir William Lyons, resumida en el lema “Copy Nothing”, este auto rompió con los cánones de principios del siglo XX, gracias a su techo bajo, capó alargado y una silueta estilizada que contrastaba con la oferta británica de la época, mayoritariamente funcional y sin aspiraciones estéticas.
Por su parte, el Jaguar Type 00 es una declaración de intenciones. Se trata de un concepto que apuesta por formas atrevidas, proporciones exageradas y una presencia que busca deliberadamente generar conversación. Jaguar lo concibe como un Gran Turismo de líneas cuadradas, enormes rines y grupos ópticos discretos, una combinación poco habitual que apunta a marcar el rumbo del diseño de la marca en los próximos años.

La parte posterior cuenta con marcados guardabarros que aportan aplomo al eje trasero, en tanto que una caída suaviza la zaga. Las luces traseras se reducen a dos líneas delgadas de LED, mientras que el vidrio posterior desaparece para dar paso a una superficie que sugiere la tapa del baúl.
Celebrar casi un siglo de existencia no es algo común en la industria y Jaguar lo hace en un momento complejo. En 2025 la marca no ha registrado ventas, situación que, de acuerdo con la propia compañía, responde a una transición planificada y a la falta de inventario antes del lanzamiento de sus nuevos modelos eléctricos. Más que una pausa, Jaguar lo plantea como el inicio de una reinvención total, con el Type 00 como anticipo de una nueva era.