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EE. UU. busca vetar de forma permanente los autos chinos justo en la cumbre entre Trump y Xi Jinping

Legisladores demócratas y republicanos quieren convertir en ley las restricciones contra los vehículos provenientes de China.

EE. UU. busca vetar de forma permanente los autos chinos justo en la cumbre entre Trump y Xi Jinping

El Senado de Estados Unidos busca aprobar esta semana una iniciativa bipartidista para convertir en permanente el veto a los vehículos chinos. La propuesta llega en un momento de alta tensión política por la visita del presidente Xi Jinping a Washington para reunirse con Donald Trump.

Según Reuters, los senadores Elissa Slotkin (demócrata por Michigan) y Bernie Moreno (republicano por Ohio) buscan la aprobación por consentimiento unánime. El proyecto ya suma 51 respaldos en la Cámara Alta, mientras que una propuesta similar en la Cámara de Representantes supera los 100 apoyos.

El proyecto busca elevar a rango de ley las restricciones fijadas por la administración Biden, las cuales impiden a las marcas chinas comercializar vehículos conectados en suelo estadounidense. Washington fundamenta estas medidas en riesgos de seguridad nacional por la capacidad de recopilación de datos de los autos modernos, el mismo argumento usado para vetar la importación de robots humanoides chinos.

Conexiones Bluetooth, Wi-Fi, redes celulares y sistemas de comunicación satelital figuran entre las tecnologías bajo el punto de mira regulatorio.

Moreno

BYD, en el epicentro del conflicto

Aunque la norma no apunta a una sola compañía, BYD protagoniza el debate tras convertirse en el mayor gigante de vehículos eléctricos de China y referente de expansión global.

De acuerdo con Reuters, ejecutivos de BYD integrarían la delegación empresarial que acompañará a Xi Jinping en su gira por EE. UU., junto a representantes de firmas como CATL y Xiaomi, si bien la lista final sigue sin confirmarse.

La presencia de BYD cobra relevancia tras las declaraciones de Donald Trump, quien afirmó estar dispuesto a permitir que marcas chinas fabriquen autos dentro de EE. UU. siempre que empleen mano de obra local. No obstante, el mandatario descartó categóricamente que puedan producirlos en México para exportarlos al mercado estadounidense.

Esta postura contrasta tanto con el proyecto de ley impulsado por Slotkin y Moreno como con los intereses del grueso de la industria automotriz estadounidense.

Ensambladoras, proveedores y distribuidores exigen mantener el bloqueo. Seis gremios automotrices —que representan a gigantes como General Motors, Ford, Tesla, Toyota, Volkswagen, Hyundai y Stellantis— advierten que dar paso a los autos chinos pondría en riesgo empleos e inversiones multimillonarias desarrolladas durante décadas.

Cabe recordar que Estados Unidos aplica actualmente aranceles superiores al 100% a los vehículos eléctricos importados desde China.

Aunque BYD no vende autos de pasajeros en EE. UU., su posible integración en la gira oficial de Xi la coloca de nuevo en el centro del debate sobre el futuro de las marcas asiáticas en el mercado norteamericano.

Mientras China rechaza las medidas de Washington, el Congreso estadounidense busca convertirlas en ley permanente. Así, la cumbre entre Trump y Xi transcurre en medio de un ambiente de alta tensión por el futuro de la industria automotriz china en suelo norteamericano.

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