La seguridad vial es uno de los ejes de trabajo de Automotores Toyota Colombia (ATC), que fortalece sus programas de educación vial para promover, desde edades tempranas, el respeto por las normas de tránsito y la responsabilidad de cada actor en la vía.
La estrategia combina el desarrollo de vehículos con altos estándares de calidad y confiabilidad con programas de formación de conductores, peatones y ciudadanos. Para Toyota, la tecnología aplicada a la seguridad debe estar acompañada por personas preparadas para tomar decisiones responsables.
“En Automotores Toyota Colombia, nuestro objetivo superior es producir felicidad para todos, y no puede haber felicidad sin seguridad. Cada niño que aprende sobre seguridad vial se convierte en un agente de cambio dentro de su familia y su entorno”, señala Alexandra Pfeil-Schneider, vicepresidenta de sostenibilidad y posventa de Automotores Toyota Colombia. La directiva agrega que la compañía trabaja con instituciones educativas y comunidades para promover hábitos responsables desde la infancia.

Uno de los principales programas que desarrolla ATC en el país es el Parque Itinerante de Seguridad Vial, espacio en el que niños y adultos participan en simulaciones de situaciones cotidianas de las vías colombianas. La iniciativa busca que los participantes comprendan sus deberes como peatones y, en el caso de los más jóvenes, se preparen para asumir otros roles en la movilidad.
Durante 2025, el Parque de Seguridad Vial se reailzó en Bogotá y Cundinamarca, donde contribuyó a fortalecer los conocimientos sobre normas de tránsito, comportamiento seguro y responsabilidad ciudadana. La estrategia también contempla capacitación para docentes, con el propósito de incorporar la educación vial y el manual del buen conductor en los procesos de aprendizaje.
Para Toyota, esta formación complementa el desarrollo de tecnologías de seguridad en sus vehículos y forma parte de una estrategia más amplia orientada a la meta global de cero víctimas por accidentes de tránsito. La compañía plantea que este objetivo requiere tanto soluciones tecnológicas como ciudadanos conscientes de su responsabilidad en las vías.