El fabricante nipón de llantas Bridgestone dio un nuevo paso en el desarrollo de su nueva llanta que no necesita inflado. Se trata de Air Free, cuyas pruebas de funcionamiento real se realizan en una pequeña flota de autos eléctricos destinados a transportar adultos mayores en la ciudad de Higashiomi, Japón.
Por el momento, esta tecnología está lejos de ser implementada a gran escala en autos de pasajeros y vehículos comerciales, puesto que, por ahora, solo puede funcionar adecuadamente a una velocidad máxima de 20 km/h. Por ello, la marca decidió validar su desempeño en condiciones reales de operación antes de ampliar sus aplicaciones
La tecnología de Air Free

En lugar de depender de la presión interna, la estructura del neumático usa una serie de radios fabricados con resina termoplástica reciclable que se encargan de soportar el peso del vehículo y absorber las irregularidades del camino. Sobre dicha estructura se aplica una fina banda de rodadura de caucho, la que permite el contacto con el suelo.

Los radios tienen un color azul, característica que se denomina "Empowering Blue" y tiene como finalidad aumentar la visibilidad del conjunto. La marca indica que la tecnología Air Free fue presentada por primera vez en 2008, mientras que la unidad actual corresponde a su tercera evolución. Ahora cuenta con una resina más flexible y resistente, que le permite distribuir la tensión de mejor manera, sin comprometer la comodidad de los ocupantes.