La relevancia del Citroën 2 CV en la industria automotriz francesa es enorme: un auto concebido antes de la Segunda Guerra Mundial, que vio la luz en 1945, convirtiéndose en un icono de la industria. Es por ello que como parte de la estrategia FaSTLAne 2030 de Stellantis, el conglomerado automotor ha confirmado el regreso a la vida de este clásico, ahora como un modelo eléctrico, pero con un propósito similar al del original: promover la nueva movilidad a baterías.
“Reinventar el 2CV es un reto y una responsabilidad inmensos. El 2CV original nunca se diseñó para convertirse en un icono. Lo fue porque ofrecía más libertad a la gente. El nuevo 2CV perpetuará ese espíritu, no por nostalgia, sino reinventando su sencillez y asequibilidad para el mundo actual: eléctrico, esencial, asequible y humano. Al igual que el original democratizó en su día la movilidad, el nuevo 2CV volverá a encantar a una nueva generación con la movilidad eléctrica gracias a un modelo muy deseable. El regreso del 2 CV no es simplemente el retorno de un nombre legendario. Es el regreso de una idea audaz y optimista del progreso. Una idea profundamente Citroën”, afirma Xavier Chardon, director general de Citroën.

En general, el fabricante galo no adelanta mucho sobre este nuevo auto, aunque confirmó que en el Salón del Automóvil de París, en octubre de este año, ofrecerá más datos sobre el vehículo. Se espera que en el escenario parisino haya una maqueta de diseño o un prototipo real que permita detallar lo poco que revela la imagen digital que acompaña esta nota.
En el teaser destacan las luces redondas con los LED diurnos encendidos (los cuales guardan cierta similitud a los del actual Fiat 600) así como el enorme logotipo de los dos chevrones en el frontal.
En la zona posterior se alcanza a percibir un techo alto, la baja línea de cintura que define el guardabarros y se puede determinar que será un auto de dimensiones contenidas, tal vez al estilo del smart #2 eléctrico.