Desde hace meses, varios pilotos habían anticipado que el nuevo reglamento técnico de motores de la Fórmula 1 sería un dolor de cabeza y podría ponerlos en riesgo durante las válidas; sin embargo, como muchas veces pasa, la FIA hizo oídos sordos y siguió adelante con los cambios planeados para este 2026. En todo caso, con apenas cuatro Grandes Premios disputados en el año, el máximo ente del automovilismo echó reversa, como ya se esperaba, y anunció modificaciones a ese nuevo reglamento para el próximo año.
Para esta temporada, el motor híbrido divide la potencia total en una proporción 50-50 entre el bloque de combustión interna y el eléctrico; sin embargo, la batería que alimenta al eléctrico es la misma utilizada en años anteriores, lo que hace que se agote por completo en apenas 11 segundos debido al incremento en la demanda de energía, dejando a los autos sin una parte importante de la potencia en muy poco tiempo.

Cuando eso sucede, el sistema busca regenerar energía rápidamente mediante el denominado super clipping, lo que genera que el auto avance a una velocidad inferior, aunque el piloto mantenga el acelerador a fondo, generando diferencias de velocidad entre los monoplazas de hasta 90 km/h. En parte, eso fue lo que provocó el duro accidente de Oliver Bearman (Haas) en el GP de Japón, al esquivar el Alpine de Franco Colapinto, pues esto hace que los autos pierdan velocidad de forma abrupta en las rectas largas.
El anuncio de FIA entrará en vigor a partir de 2027 (tras ser aprobado por el Consejo Mundial del Deporte Motor), el cual propone darle más potencia al motor de combustión interna, aumentando el caudal de gasolina y reducir la potencia del motor eléctrico, con ello se pretende elevar la duración de la energía en la batería y reducir el super clipping. La idea es que el bloque térmico genere 536 hp (400 kw) y el eléctrico 402 hp (300 kw).

Esta propuesta se validará con el Comité de Fabricantes de Motores de Fórmula 1, para su análisis y aprobación, ya que requiere cambios técnicos, en cuanto a gestión del sistema, softwares y temperatura. Una vez se obtenga el visto bueno de Ferrari, Mercedes-Benz, Honda, Audi y Ford, se remitirá al Consejo Mundial del Deporte Motor para su voto final e implementación en 2027.
No se descarta que con el paso de los próximos meses haya más modificaciones en esta propuesta, mientras se trabaja de forma paralela en las adecuaciones para este año, que prácticamente se tendrán que revisar en cada carrera.