Ocho meses después de develar el nuevo cupé Amalfi, Ferrari presenta ahora la versión convertible, que reemplaza al Roma Spider y que, bajo el nombre de Amalfi Spider, mantiene viva la larga tradición de convertibles de la marca.
El Amalfi Spider comparte la base y la mecánica con el Amalfi cupé, incluyendo el motor V8 biturbo, pero estrena un nuevo techo replegable de 220 mm de grosor, que se despliega en 13,5 segundos y que se puede activar a velocidades de hasta 60 km/h, lo que permite accionarlo sin problemas mientras se recorre la ciudad.

Si el Roma Spider se encargó de traer de regreso los techos de lona tras una etapa de techos rígidos en Ferrari, el Amalfi Spider refuerza esta estrategia al estrenar un nuevo tipo de lona, que se puede escoger en cuatro colores y en dos tipos de material, con un tacto más técnico y que, según Ferrari, proporciona un nivel de aislamiento acústico semejante al que ofrece un techo duro, gracias a la composición de la tela y a su ventanilla trasera.
La adición de esta estructura suma 86 kilos de peso, por lo que la masa total del Amalfi Spider sube a 1.556 kilos.

Para incrementar los niveles de comodidad, Ferrari instaló unos deflectores de aire detrás de los asientos traseros que evitan la recirculación del viento en el interior de la cabina y que también contribuyen a reducir el ruido. Este elemento funciona a velocidades de hasta 170 km/h y se puede activar con un simple botón.
En cuanto al estilo, el modelo de 4,66 metros de largo, 1,97 metros de ancho, 1,30 metros de alto y 2,67 metros de distancia entre ejes fue diseñado por el Ferrari Design Studio, bajo la dirección de Flavio Manzoni, y combina el diseño actual de la marca con la experiencia en los deportivos clásicos. De hecho, la silueta y proporciones del Amalfi no se afectan con la inclusión del techo de lona.

La carrocería exterior puede escogerse en un color exclusivo naranja llamado Rosso Tramonto, que según Ferrari evoca las puestas de sol en la costa amalfitana. Cuenta con rines de 20 pulgadas en ambos ejes (245/35 R20 adelante y 285/35 R20 atrás), con llantas específicas desarrolladas junto a Pirelli, Goodyear y Bridgestone.
El interior mantiene el diseño de pantallas, con un panel de instrumentos digital de 15,6 pulgadas, un monitor de infoentretenimiento de 10,25 pulgadas y una tercera pantalla para el pasajero de 8,8 pulgadas, que muestra los parámetros del auto. Cuenta con Apple CarPlay, Android Auto, carga inalámbrica y el sistema MyFerrari Connect, con el que es posible comprobar el estado del auto de forma remota.

El tren motriz es el mismo que usa el Amalfi convencional (F154): un V8 biturbo de 3,9 litros situado sobre el eje delantero, que eroga 640 caballos a 7.500 rpm y 760 Nm de torque, lo que representa 20 caballos más que el Roma Spider.
Al igual que en la versión cupé, hay una mejora en la gestión del turbo y se utiliza la misma electrónica de modelos como el 296 GTB, Purosangue y 12Cilindri. Por su parte, la caja de cambios es de doble embrague y tiene ocho velocidades, que es la misma del SF90 Stradale.

El Ferrari Amalfi Spider declara 320 km/h de velocidad máxima, acelera de 0 a 100 km/h en 3,3 segundos y hace el 0-200 km/h en 9,4 segundos. Ferrari indica que el modelo emite un "sonido armonioso" gracias a la forma del múltiple de admisión, de igual longitud al eje de levas, además de un catalizador de matriz cerámica impregnado con rodio, platino y paladio, situado en el sistema de escape.