El Shelby Cobra es uno de los grandes íconos de la cultura automotriz, por lo que su legado no solo ha dado vida a versiones de alto desempeño del Ford Mustang, como el GT500, sino también a proyectos tan curiosos como este go-kart, que recientemente se vendió por 9.800 dólares en la plataforma Bring a Trailer, una cifra superior al precio de muchos autos usados disponibles hoy en día.
Lejos de tratarse de una réplica básica, este pequeño vehículo es el resultado de un trabajo detallado que mezcla herencia clásica con soluciones modernas, como la carrocería de fibra de vidrio, que data de la década de 1960 y que fue sometida a un proceso de restauración completa que tomó casi dos años.

Durante este tiempo se corrigieron grietas y daños propios del paso del tiempo, se aplicó un nuevo acabado en azul clásico y se integraron elementos que remiten directamente al mítico Shelby Cobra, como un parabrisas envolvente de plexiglás, marco cromado, tapa de combustible tipo deportivo y escapes laterales decorativos. A esto se suman detalles poco comunes en un kart, como capó y baúl funcionales, luces operativas y una toma de aire para el motor.
El interior tampoco se queda atrás, gracias a que la cabina cuenta con tapicería tipo cuero de avestruz, tapete negro y pedales a juego, creando un ambiente que se aleja de lo meramente recreativo. Aunque se trata de un monoplaza que podría pensarse como un juguete para niños, lo cierto es que puede ser utilizado por adultos, especialmente de baja estatura.

A nivel mecánico, debajo de la carrocería se cuenta con un chasis de acero fabricado a medida, junto con un motor DuroMax OHV monocilíndrico de 440 cc, capaz de generar alrededor de 18 hp, que se envían al eje trasero mediante un embrague centrífugo.
Respecto al control y la seguridad, este go-kart destaca por montar componentes Wilwood, como el cilindro maestro, el ajuste del pedal de freno y los frenos de disco perforados, un equipamiento poco habitual en vehículos con estas dimensiones.

Este Shelby Cobra deja claro que, cuando se trata de pasión por los autos, el tamaño puede ser lo de menos para tener el auto de tus sueños.