Hace unos días, el último vínculo de Bugatti con el Grupo Volkswagen desapareció, luego que Porsche AG vendiera sus acciones en Bugatti Rimac (fundada en 2021) y Rimac Group al fondo de inversión estadounidense HOF Capital, para enfocarse en su marca y en futuros lanzamientos. Además, hace meses trascendió que los croatas habían manifestado inconformidad con la burocracia alemana.
“Al crear la empresa conjunta Bugatti Rimac junto con Rimac Group, sentamos las bases para el futuro de Bugatti. Como inversionista inicial de Rimac Group, Porsche contribuyó significativamente al desarrollo de Rimac Technology hasta convertirla en una empresa líder en tecnología automotriz. Ahora, con la venta de nuestra participación, demostramos que Porsche se centrará en su actividad principal. Agradecemos a Mate Rimac y a su equipo la colaboración constructiva y basada en la confianza durante los últimos años”, afirmó Michael Leiters, CEO de Porsche.

El Grupo Volkswagen compró Bugatti en 1998, lo que sentó las bases para renacer como una firma creadora de algunos de los hiperdeportivos más espectaculares del mundo. De esta unión nacieron los Veyron y Chiron, con más de 20 ediciones especiales y limitadas, basadas en estos autos. En 2021, Rimac y Volkswagen AG llegaron a un acuerdo para la venta de la marca, al que Porsche se unió como accionista, obteniendo 55% de las acciones por parte del Grupo Rimac y 45% para Porsche AG.
Posteriormente, en 2024 se presentó el Tourbillon, que dejó de lado el motor W16 de origen Volkswagen, para incorporar un V16 híbrido desarrollado por Cosworth. Las primeras entregas de este hiperauto están programadas para este año.
A pesar del éxito que están alcanzando Bugatti y Rimac, la actualidad de Porsche no le permite atender distintos proyectos a la vez, además de las inversiones que se tienen que realizar para el desarrollo de los hiperautos, por lo que decidieron retirarse de la operación y enfocarse en el futuro de Porsche AG.

El año pasado no fue positivo para la marca de Stuttgart, que tuvo una reducción drástica de las ganancias. Además, las ventas cayeron de 310.728 unidades en 2024 a 279.449 vehículos en 2025.
“La facturación del grupo se redujo en 2025 a 36.270 millones de euros (2024: 40.080 millones de euros). El resultado operativo descendió de 5.640 millones a 413 millones de euros. Entre otras cosas, esto se debió a gastos extraordinarios por valor de unos 3.900 millones de euros, relacionados con la reorientación de la estrategia de producto y el redimensionamiento de la empresa (unos 2.400 millones de euros), gastos adicionales derivados de las actividades que tienen que ver con las baterías (unos 700 millones de euros) y los aranceles estadounidenses (unos 700 millones de euros)”.