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Jaguar XFR 2010 a prueba

Un felino con las garras bien afiladas<br />

Jaguar XFR 2010 a prueba

Antecedentes

El XF es un producto que ha permitido al fabricante británico Jaguar reinventarse, no solo desde un punto de vista de propuesta de diseño, que a partir de este auto es mucho más moderno y atractivo, abandonando así las clásicas formas que tenían atrapada a la marca en el pasado.

La variante R del XF es una propuesta de sedán deportivo sumamente interesante, evidentemente ofrece cifras de aceleración y recuperaciones verdaderamente impresionantes gracias al V8 súper cargado de 5.0 litros, aún así podemos decir que no se trata de un sedán con el espíritu racing del M5 de BMW, este Jaguar es confortable, silencioso y muy refinado, pero no hay que confundirse, el XFR es un súper sedán en toda la extensión de la palabra.

Precio: $100,800 USD


Características Técnicas y Mecánicas

Hablando de un ejemplar R de Jaguar, lo más importante se encuentra bajo el cofre, como habíamos mencionado anteriormente, se trata de un motor V8 súper cargado con 5.0 litros de desplazamiento que entrega 510hp y 461 lb/pie de torque, gracias a tanta potencia, el XFR es capaz de acelerar de 0 – 100 km/h en apenas 4.9 segundos, que tomando en cuenta el peso de 2,345 kilogramos es verdaderamente sorprendente.

La transmisión es automática de seis velocidades que cuenta con paletas de cambio detrás del volante. Evidentemente un vehículo de estas pretensiones monta cualquier cantidad de tecnologías y artilugios necesarios. La suspensión ofrece amortiguación activa y los discos de freno delanteros por su parte son de 14.9 pulgadas, justificando su casi infatigable respuesta.

Confort

No hay equipamiento opcional, este Jaguar XFR lo tiene todo, sistema de audio firmado por B&W que reproduce con una calidad soberbia, sistema de navegación, radio, teléfono y clima controladas por una interfase Touch Screen que es algo compleja de entender.

Asientos forrados en cuero con múltiples reglajes eléctricos, y demás contenidos ya tradicionales en cualquier auto de lujo como cristales eléctricos, quemacocos, mandos en el volante, etc.

Sorprende lo bien que el XFR cumple con las exigencias del manejo propio de un sedán de lujo, es muy silencioso, refinado, cómodo y sofisticado, pero al apretar un par de botones se transforma en un deportivo muy serio. Por si fuera poco presume de un diseño atractivo y lleno de clase.

Aunque las formas son de esta nueva tendencia de coupés de cuatro puertas, la habitabilidad en todas las plazas es bastante buena considerando pasajeros de talla grande. 


Manejo

Hay que reconocer que el Jaguar XFR entrega una experiencia impresionante, desde que se presiona el botón de arranque pareciera que el auto despierta, el tablero se ilumina y las ventilas de se abren. El sonido del V8 súper cargado a ralentí es agradable, no es de esos motores que se notan broncos y briosos a bajo régimen, en este caso la ausencia de vibraciones es notable.

Al iniciar la marcha en condiciones de tránsito pesado o caminos deteriorados, el vehículo demuestra ser todo confort, suave tanto de suspensión como de dirección, a diferencia del BMW M5 cuya rigidez y transmisión robotizada lo vuelven una tortura en las citadas circunstancias. 

Al salir a carretera y activar el botón con el icono de la bandera a cuadros el XFR se transforma, la respuesta del motor es brutal y la dirección que antes parecía demasiado ligera y anestesiada ahora es precisa y con el nivel de asistencia ideal, la suspensión activa permite a este felino entregar niveles de confianza al conductor muy elevados, incluso la reacción normal es subestimar las capacidades dinámicas del auto, en ocasiones es difícil creer que con ese peso y dimensiones será tan noble y predecible como es.

Aún así, el XFR no es un sedán de pista, la suspensión no se endurece tanto y la masa juega en contra cuando se trata de manejo extremo, un par de vueltas en un circuito o manejando al límite y nos daremos cuenta en donde es que pierde terreno si se le compara nuevamente con el M5.

Competencia


El XFR juega en un segmento claramente dominado por alemanes, las comparaciones obligadas son el BMW M5 que está al final de su ciclo de vida y es un hecho que perderá su tremendo V10 y la transmisión SMG, el Audi RS6 con motor V10 sobrealimentado es también un competidor temible, al igual que el recientemente renovado Mercedes E63 AMG, pero el Jaguar tiene un par de ases bajo la manga. Además de ofrecer un desempeño muy competente, es quizá el mejor logrado del grupo desde un punto de vista estético.

Solo hay un problema, aunque el Jaguar XFR cumple la promesa de un vehículo con todo el espíritu de la marca, pero modernizado y acorde con las demandas actuales. Los emblemas alemanes pesan mucho en este segmento y ese será el mayor reto que tendrá que superar este atlético felino.